¿Cómo tomar decisiones a prueba de balas?


Venimos manejando por una avenida, seguramente apurados por alguna razón, pasamos por debajo de un semáforo verde y luego cien metros más adelante frenamos tras una línea frente a un semáforo rojo. Estas señales de tránsito influyen automáticamente en cómo actuamos: soltamos el acelerador, presionamos el embriague y el freno, caja en neutro. Nuestras decisiones se ven afectadas con un esfuerzo ínfimo del cerebro.

El semáforo nos da una orden: frená, si quisiéramos encontrar explicaciones lógicas a “¿por qué debería frenar?”, podrían ser:

  • Freno porque si sigo probablemente tenga un accidente o lo genere -> eso da riesgo de muerte -> la muerte es mala/puedo terminar preso/no quiero morir.
  • Freno para que puedan pasar los peatones y otros autos -> ellos también quieren circular como yo.
  • Freno porque me pueden multar -> eso cuesta dinero -> prefiero gastarlo en otra cosa.
  • Etc.

Esta luz en un poste nos comunica el peligro, y sabe que nosotros respondemos con miedo, por lo tanto nos vemos tentados a actuar sin razonar. Todos sabemos que el semáforo sabe que nos infunde miedo. Así vinimos cableados por defecto, la versión estándar.

Cuando decidimos con el miedo como protagonista, le quitamos lugar a la razón. Lo más probable es que vos lector, alguna vez hayas cruzado al menos un semáforo en rojo si sos conductor. Si quisiéramos encontrar explicaciones lógicas a “¿por qué  NO debería frenar?”, podrían ser:

  • No freno porque estoy realmente muy apurado, un familiar/amigo me necesita con urgencia porque su vida depende de mi presencia -> este peligro me resulta mas importante que el hecho de poder causar un accidente/recibir una multa/morir.
  • No freno porque no veo el semáforo.
  • No freno porque conduzco muy rápido y no quiero frenar abruptamente -> puedo causar un accidente.

Si estas pensando en emprender (o tenés que tomar cualquier decisión de importancia), vas a ir encontrando señales rojas y verdes en tus propias experiencias, opiniones de terceros, libros o noticias. Las rojas nos van a mostrar peligro y probablemente eso nos pueda dar miedo, las verdes nos van a comunicar que no hay peligro, y podemos generar un exceso de confianza.

Para que las señales rojas y verdes no nos empujen a actuar con el cableado por default, usemos la razón.

Si el resultado (en el futuro) de tus decisiones (en el presente) están atadas al azar, lo mejor que podés hacer (en el presente) es percibir el contexto con todas las herramientas disponibles, analizarlo a través de la razón y luego elegir una dirección.

El miedo no es tonto, nosotros sí.

En el próximo post les cuento cómo analicé mi miedo a emprender y les dejo un regalo.