Mi primer año como Emprendedor – Parte II


Cuando me lancé como emprendedor, ese primer día no tenía claro cual iba a ser el camino que iba a recorrer, solamente sabía que iba a caminar con los ojos bien abiertos y lo más despojado de prejuicios posible. Estaba listo para encontrarme con lo que sea que me esté esperando. En la Parte I llegué a contar cómo se dieron las cosas hasta Junio, y de ahí pienso retomar en este post.

Ya llegando a la mitad del 2015 había vivido algunas experiencias a las que le pude sacar gran provecho, me pude ver haciendo cosas que nunca me había imaginado y eso me dio un empuje anímico muy fuerte.
Con el transcurrir de los días, aparecieron dos fijaciones en mi cabeza que quería explorar:

  1. Ayudar en proyectos de innovación social y económica.
  2. Aprender más sobre tecnología con la que interactuamos todos los días y moldearla.

Un día llegó el invierno… Lo que parecía encaminado de repente se veía lejano, las nuevas ideas las sentía como locuras que alguien con dos dedos de frente no haría, me veía repitiendo vicios que no me gustaban… Me tomé una semana entera para hacer NADA. Absolutamente nada. Parecido a una depresión pero sin tanto helado, así se me dio un momento de reflexión y poco a poco se me fueron planteando algunos nuevos desafíos: ¿cómo hacer lo que me gusta y ser sustentable al mismo tiempo? ¿cómo decir no a nuevas tentaciones? ¿que quiere decir poner foco?

Con mis nuevas fijaciones salí a buscar nuevamente y esto es lo que encontré. No van de manera cronológica porque todo sucedió en paralelo.

Junio-Diciembre

– Partido de la Red: siempre me gustó la política de café, más que nada todo lo que tiene que ver con teoría económica, nunca coqueteé con ninguna doctrina ni lider político y creo que siempre sentí que mi lugar en la sociedad estaba muy, muy… muy lejos del entramado político, ese que sale en los diarios y también el que sucede en la calle. Desde el 2013 ya venía siguiendo a un grupo de gente que tenía una idea que yo consideraba completamente disruptiva, el Partido de la Red. Los seguía en Facebook, leía lo que escribían, sus ideas fueron penetrando en mi opinión personal casi sin hacer mucho esfuerzo. Un día me invitaron a tomar un café en Caballito, me tomé un bondi y media hora después ahí estaba charlando con jóvenes de mi ciudad interesados en mejorar la forma en la que hacemos política.
Luego a la semana formé parte de un Hackatón y lo primero que me sorprendió fue que desde el primer minuto en el que llegué era “uno más”, en el PdR se hace mucho hincapié en la figura del Par. En ese evento se generaron 2 propuestas: Concesionopoly y Armá tu Ciudad, las dos apuntadas a brindar más y mejor información a los vecinos de la Ciudad de Buenos Aires sobre distintos temas como concesiones públicas y presupuesto en este caso. Ese mismo día me afilié.
Después de unas semanas asistí a una Asamblea general del Partido, no sabía mucho que esperar, nunca había asistido a ningun evento de esa naturaleza, en ningún lado antes. Fue una experiencia muy extraña ver como 60 personas se escuchaban hablar de temas muy variados pero todos con el mismo objetivo: mejorar la representación política.
Así fue como me enamoró el proyecto y me ofrecí como voluntario para llevar adelante algunas propuestas, los meses fueron transcurriendo y conociendo a mis Pares más profundamente me di cuenta que estamos conviviendo en el mismo espacio teniendo ideologías distintas, a veces completamente distintas; así mi fascinación por este proyecto iba creciendo.
La primera vez que la escuché la idea del Partido era simple: si llegamos a la legislatura de la Ciudad de Buenos Aires, vamos a usar DemocracyOS (una herramienta de software libre para tomar decisiones de manera democrática) para que los ciudadanos puedan representar sus propias opiniones y finalmente el legislador se vería frente a la obligación de votar según la Red. Ahora ya habiendo recorrido un poco junto a mis nuevos Pares se que la idea es más fuerte de lo que suena, todavía estamos explorando y experimentando las mejores .
Llegando ya a Diciembre algunos pares me propusieron que me postule para coordinar una comisión, las Afiliaciones. Y como el tren no pasa muy seguido que digamos, me subí; armé mi propuesta electoral, me presenté a la Asamblea el día de las elecciones y en una jornada de mucho debate, mi propuesta salió ganadora. Ahí estaba yo, con unos escasos 6 meses formando parte de un espacio político, recibiendo el apoyo de varios Pares para llevar adelante un tema crítico para el Partido. Hoy estoy desempeñando el rol y me encanta el experimento, un Partido donde no nos separan los colores, nos une nuestra humanidad.
Aprendizaje (hasta el momento): 1) La política no es LA política, a menos de que nos quedemos de brazos cruzados. 2) No hay manera más sincera de organizarse que horizontalmente.

Ferderizer: si vienen siguiendo el blog saben bien de que estoy hablando, para los que no, lo cuento brevemente acá y acá. Haber hecho el Blog me dejó con un gustito rico, quería saber más sobre programación. Había hecho el Excel (el famoso Ferderizer) para mi uso personal, pero dudo que alguien lo hubiera entendido tal y como estaba. Así que me tomé unos días para pensar bien cual era la mejor manera de mostrar la información y me puse a retocar todo lo que había construído para que cualquier otro ser humano pueda tener contacto con el programa. Finalmente un día lo subí al Blog y la cantidad de descargas me sorprendió: con $0 de publicidad ya van mas de 300 personas que lo descargaron. Error n° 1: no diseñé ninguna estrategia para medir si las descargas luego eran personas que lo usaban realmente, o a través de que canal me podían hacer consultas, básicamente no pude medir el uso de mi desarrollo. De lo que estaba seguro es que un Excel es muy incómodo para anotar cuestiones de guita, hay que llegar, sentarse frente a la compu y después ponerte a acordarte en qué gastaste; era lo que tanto me temía, tenía que hacer una App móvil para anotar las cosas en el momento justo y que brinde estas funcionalidades que nadie está pensando ahí afuera.
Al principio me informé, hablé con conocidos que están en tema, pregunté mil boludeces, toqué puertas, investigué precios, programadores, metodologías… Finalmente me dí cuenta que lo mejor que podía hacer era ponerme a estudiar. Así fue como hice un curso en Desarrollo Móvil en CoderHouse, mientras estaba a full en casa desarrollando mi propia App e investigando como es que se le hace ¿no?
No tienen idea lo complejo que es armar una de estas cosas, lleva muchísimas horas de sentar el culo frente a una pantalla, en un momento te empezás a volver loco si no sos del palo. Pero con constancia y dedicándole todos los días varias horas se va avanzando, y cada nueva funcionalidad que tiene el programa se siente excelente cuando la lográs.
Hoy estoy haciendo un testing de la aplicación, cerrado y pequeño, cosa de poder brindar el servicio más personalizado posible a mis usuarios que tienen dudas, necesidades e ideas de mejora; mientras tanto voy mejorándola y preparandome para un lanzamiento.
Al día de hoy mi forma de percibir la guita es otro completamente distinto a esos tiempos pre-Ferderizer, me preocupa mucho menos porque se con bastante certeza qué es lo que tengo y como lo uso, y más, cuanto tiempo puedo comprar con mi dinero. La verdad es que fue un crecimiento muy fuerte para mí.
Si alguno tiene Android y ganas de testearla mándeme su mail en este formulario y se la hago llegar para formar parte del selecto grupo de testing 🙂
Aprendizaje: lo que hoy es Chino Básico, mañana puede resultar familiar.

– CreerHacer: fui a la TEDxRioDeLaPlata 2014 y presencié una charla que emocionó a toda la sala desde el principio hasta el final. Un año más tarde, mientrás cursaba EmprendING en la UBA con mi proyecto con el Tuco (HoyAyuda), escuché otra charla genial de un señor muy particular, uno de los fundadores de Sistema B. Completamente maravillado con su exposición le dije de juntarnos a charlar un rato y a la siguiente semana estabamos desayunando juntos. En un momento me dijo “Vos tenés que conocer a Dani”. A las pocas semanas me estaba tomando un bondi a Boulogne a la casa de un tipo que dió una charla TED que había visto, ¿a hace qué? ni idea, juntarnos por el mero hecho de conocernos y tomar un mate.
Charlamos como 3 horas sobre su mí, sobre él, su emprendimiento social (el título de éste párrafo), mis emprendimientos, musica, lavidamisma… A las pocas semanas nos volvimos a juntar y conocí a más integrantes del equipo, empecé a entender un poco más de la dinámica (que no es nada simple) y empecé a voluntariarme para ayudar con lo que pueda.
Voy a tratar de ser claro: CreerHacer es una empresa social, su objetivo es “mejorar la calidad de vida de las personas a través de la Integración y la Transformación Social“, ¿qué hacen? forman puentes entre el mundo corporativo y personas que viven en “contextos de pobreza-socioeconómica” haciendo un curso, el Transformadores Sociales, que toca temas de Innovación, Elaboración de Proyectos, Sustentabilidad y más temas que se dictan tanto en los barrios como en las empresas. Si te apurás tal vez consigas un lugar para ésta convocatoria. Además hacen Barrios Abiertos, eventos para “fortalecer, dar a conocer y empoderar actores, instituciones y proyectos emergentes”, historias contadas por sus protagonistas que inspiran a al barrio y generan esta idea de que se puede tener un proyecto de vida.
No voy a seguir enumerando todas las demás cosas que hacen en CH, pero sepan que son gente increíble. Chusmeen que lo vale.
Aprendizaje (hasta el momento): 1) Hay gente ahí afuera capaz de postergar todo lo propio, por los demás. 2) Hay que animarse a tomarse un mate con un extraño, no hay nada mejor que encontrarse porque sí.

Espero que estos últimos post expliquen un poco más las ideas que tenía el año pasado y que escribí en este Blog, este año seguramente tenga algunas nuevas con las experiencias que vendrán, algunas viejas pero diferentes (que ya están dando vueltas y contradicen un poco lo que tengo escrito) y otras morirán. A levantarse que ya es de día otra vez.